77527

La kiswara, la qheñua, elmolle, la palma real y el asaí son algunas de las 50  especies vegetales nativas que fueron  identificadas por la Cooperación Suiza y el Gobierno por sus   cualidades  que,  en cada uno  de los pisos ecológicos del país, ayudan a    un manejo y  uso racionado del agua.
Este es uno de los resultados que obtuvo el  proyecto Gestión de Recursos Naturales y Cambio Climático (Gestor)  en cuatro años de trabajo. El informe  será presentado oficialmente mañana en el Círculo de la Unión de La Paz.
El oficial nacional del programa de Cooperación Suiza en Bolivia, Marcelo Barrón, explicó que entre 2010 y 2014 el proyecto  trabajó en 18 mancomunidades que agrupan a 150 municipios  de Beni, Pando, Cochabamba, Chuquisaca, Potosí, Oruro, La Paz y Santa Cruz. Se sumaron  los gobiernos autónomos departamentales de Cochabamba, Chuquisaca, Potosí y Tarija.

“El proyecto Gestor apoya la gestión de recursos naturales con énfasis en agua (…) porque entendemos que el agua es la limitante principal para el desarrollo y tiene un impacto muy fuerte sobre la pobreza”, dijo.

Bajo esa premisa, se impulsó el proyecto de   protección del elemento vital construyendo en la parte baja de las cuencas un espacio donde se almacena el agua. Paralelamente,  en las comunidades se conforma un comité que decide cuándo distribuir el agua para su consumo, dónde instalar bebederos para  animales y define horarios de  riego de  parcelas.

El proyecto también  trabajó en identificar qué tipo de  especies vegetales  se deberían plantar de acuerdo a los ecosistemas de cada región. “Se han identificado al menos 50 variedades de acuerdo a los pisos ecológicos”.

En la región de los valles están: Molle, sauce, churqui y palqui, entre otras;  kiswara, queñua, tipa y quewiña, en el altiplano; y   palma real, asaí y majo, en la Amazonia. Esas plantas -dijo Barrón- no   destrozan la tierra y  consumen poca agua a comparación, por ejemplo,  del eucalipto, que consume tanto líquido que erosiona la tierra.
El representante de la Cooperación Suiza remarcó que  el proyecto  tuvo grandes resultados. Por ejemplo, una comunidad chiquitana creó una sociedad y ahora produce almendras, genera recursos, cuida el medioambiente y racionaliza el agua.
“Esa comunidad plantó 5.000 plantas de árboles de almendra para comercializar el fruto, pero también para proteger al ganado, ya que las hojas se mantienen todo el año como forraje”, dijo.
Explicó que gracias a ese proyecto, que concluyó en 2014,  fue lanzado el proyecto Gestión Integral del Agua. Este nuevo plan dará continuidad a la anterior iniciativa  hasta 2018.

Barrón dijo que se trabajará en 40 municipios de Cochabamba, Chuquisaca, Tarija, Potosí y se beneficiará a  362 mil familias situadas en 40 cuencas de la región andina. Se trabajará con los gobiernos nacionales, departamentales y municipales..4

Fuente: Página7